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Ojo con la agenda llena

Por Delfina de Achával

| 30/04/2024 |

No suena tan lógico ni obvio, pero en los límites hay libertad. Y para ser creativos, necesitamos una estructura que nos contenga. Esto es especialmente verdadero cuando hablamos de los chicos, pero aplica a todas las edades.

La ecuación es simple, y la cuenta muy bien @juliacameronlive en su libro “El camino del artista para padres”, una nueva versión de su bestseller.

Seguro muchos empatizaremos con la imagen de un chico lleno de actividades después del colegio. Fútbol, hockey, arte, patín, gimnasia artística, acrobacia, lo que se nos ocurra. A veces, en busca de tenerlos estimulados y entretenidos, sobrecargamos la agenda de nuestros hijos. Y aunque está bien tener ciertas actividades pautadas, también deberíamos dejar espacio para el tiempo de ocio. Y si alguna vez escuchamos un “estoy aburrido”, vamos por buen camino. Es de ese aburrimiento de donde nacen las mejores ideas.

Dice Cameron que cada esfuerzo creativo se desarrolla en un ambiente de seguridad, y que una de las maneras más rápidas de crear este ambiente es a través de la estructura. Pero ojo, estructura no es saturar la agenda, sino encontrar el balance entre acción y tiempo libre. “Si a los niños no se les da la libertad de tomar decisiones creativas ellos solos -incluyendo aquellas sobre cómo emplear su tiempo-, primero van a rebelarse, pero luego van a habituarse a encontrar las respuestas y las ideas en fuentes exteriores”. Es decir, van a depender de nosotros. Pocas cosas afectan más el desarrollo creativo que quitarles la libertad de elegir y experimentar.

La estructura alienta la inspiración. Y si les damos a nuestros hijos la posibilidad de tener una variedad de actividades, dejándoles también el tiempo para que sus propios intereses crezcan, les estamos regalando seguridad y un ambiente en el que puedan desarrollar su creatividad. Dos presentes invaluables.

Así que te invito a preguntarte, ¿cómo vas a equilibrar la agenda de tu hijo hoy? Los y las leo, ¡abrazo fuerte!
Delfina

Después de muchos años de estudiar la mente humana integrando la ciencia occidental con la filosofía oriental, sentí una profunda necesidad de compartir mi mirada del mundo y reivindicar el poder de lo simple, chiquito y cotidiano para nuestro bienestar.

Quiero invitarlos a recorrer este espacio juntos, y así incorporar recursos y herramientas hacia una vida más alegre, liviana, y amable, en dónde honremos el vínculo con nosotros mismos y con quienes nos rodean.

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