Los 3 mosqueteros – Paul Ekman

Por Delfina de Achával

| 02/08/2021 |

Hasta hace no muchos años, las emociones tuvieron mala prensa: desbordantes, malas consejeras, amenazantes. Incluso manifestarlas estaba mal visto.

Y en el mundo de la ciencia no había mucho interés en estudiarlas, sino que estaba mucho más abocado al estudio del cerebro y lo que éste producía: pensamientos. ¿Sólo pensamientos? A las emociones se las ubicaba más bien a nivel físico, y no de la mente, cayendo en la dualidad mente/cuerpo, como si estuviéramos hechos de dos entidades separadas.

Hasta que llegaron quienes, para mí, son los tres mosqueteros de las emociones: Paul Ekman, Joseph Le Doux y Antonio Damasio. Fueron los embajadores encargados de poner sobre la mesa al mundo emocional en el ámbito científico. Y a ellos les debo mucho de mi conocimiento. ¿Quieren conocerlos?

Hoy les cuento sobre Paul Ekman. Nacido en Washington DC y hoy de 87 años, dedicó toda su vida a estudiar las emociones. Explorador y aventurero, toda su carrera se desarrolló fuera de los caminos habituales. Su principal hallazgo fue que las expresiones faciales de las emociones no son determinadas culturalmente, sino que son universales y tienen un origen biológico tal como plantea la Teoría de la Evolución de Charles Darwin.


Su pasión por la fotografía, especialmente los retratos, lo llevó a encontrar que los gestos y expresiones juegan un papel preponderante en las personas, muchas veces incluso más que las palabras. Y desarrolló una lista de emociones básicas a partir de investigaciones transculturales: alegría, ira, miedo, asco, sorpresa y tristeza.

Ekman describió “microexpresiones” faciales que, según demostró, pueden utilizarse para detectar las mentiras con cierto grado de confiabilidad y estudió las razones por las que mentimos. Incluso, actualmente trabaja en el diseño de un detector visual de mentiras.


También, se ha dedicado en los últimos años a trabajar con el Dalai Lama, a través de la interpretación de investigaciones científicas acerca de los fundamentos de la compasión, el altruismo y las relaciones humanas pacíficas.

Después de muchos años de estudiar la mente humana integrando la ciencia occidental con la filosofía oriental, sentí una profunda necesidad de compartir mi mirada del mundo y reivindicar el poder de lo simple, chiquito y cotidiano para nuestro bienestar.

Quiero invitarlos a recorrer este espacio juntos, y así incorporar recursos y herramientas hacia una vida más alegre, liviana, y amable, en dónde honremos el vínculo con nosotros mismos y con quienes nos rodean.

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