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Joseph Le Doux: el mosquetero del miedo

Por Delfina de Achával

| 20/09/2021 |

Hoy quiero contarles de otro de Mis Grandes Maestros, Joseph Le Doux, Prof. del Dpto. de Psicología de la Universidad de Nueva York, y autor de El Cerebro Emocional y Neurobiología de la Personalidad.

Empecé a leer sus libros y artículos científicos mientras escribía mi tesis de Doctorado,
y hoy podría definirlo como un gran mosquetero, que ataca los miedos escondidos en nuestro cerebro.

Las emociones son una herramienta de supervivencia. Se desarrollan en nuestro cerebro y trabajan en silencio, lejos de nuestra consciencia, a partir de la evolución de nuestra especie. Son esenciales para la satisfacción de nuestras necesidades vitales.

Para que las emociones sean útiles, necesitan ser grabadas en nuestro cerebro en alguna
experiencia del pasado, y luego ser evocadas a través de la memoria emocional. Cada una de las emociones se activa en nuestro cerebro creando un determinado circuito cerebral, primero inconsciente y luego consciente, para dar respuesta a una percepción de nuestro entorno y llevarnos a la acción.

¿Qué nos enseña Le Doux? Su principal aporte a la Neurociencia fue el descubrimiento del “circuito del miedo” y la importantísima función que tiene la amígdala (una pequeña parte del área prefrontal en el cerebro) en el procesamiento de nuestras emociones.

Para sobrevivir, el miedo es esencial. Gracias a Le Doux sabemos que la amígdala es la vedette del miedo. Coordina todo el sistema que activa las reacciones frente a una amenaza, real o imaginada. Cuando el entorno se vuelve peligroso, la amígdala es el centro de mando: genera reacciones corporales de defensa, y las deja listas para que luego la consciencia pueda actuar cuando lo necesite.

¿Qué les pareció lo que les compartí hoy? ¿Lo sabían? 

Después de muchos años de estudiar la mente humana integrando la ciencia occidental con la filosofía oriental, sentí una profunda necesidad de compartir mi mirada del mundo y reivindicar el poder de lo simple, chiquito y cotidiano para nuestro bienestar.

Quiero invitarlos a recorrer este espacio juntos, y así incorporar recursos y herramientas hacia una vida más alegre, liviana, y amable, en dónde honremos el vínculo con nosotros mismos y con quienes nos rodean.

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